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Mike y yo nos encontrábamos en la habitación que aún compartíamos de la casa. Yo estaba recostado en la cama, leyendo una Zine cualquiera y mi amigo estaba en la puerta; Anastasia acababa de irse.
-¿Billie? –preguntó. Gruñí, demostrando que lo oía.- ¿Vas a decirme qué es lo que te tiene de tan mal humor?
Y por enésima vez desde aquella ya lejana conversación con Adrienne, negué, sin siquiera molestarme en levantar la vista de la revista.
Obviamente, ella había rechazado mi propuesta, lo que era totalmente entendible por la cantidad de veces que nos habíamos visto ese año (es decir, cero)… Pero saber eso no bastaba para consolarme, y había actuado como un total imbécil durante el último mes.
-No me pasa nada, Mike –mentí.
-Sí, te pasa algo, y tiene que ver con Addie, y…
-Y no es nada importante. De verdad –lo interrumpí.
Se notaba que Mike quería replicar, pero, para mi suerte, Tré entró en ese momento, corriendo.
-Adivinen qué productor llamó por teléfono avisándonos que había terminado de mezclar todo…
Levanté la mirada de inmediato, sin siquiera disimular mi entusiasmo. Mike estaba igual.
-¿Y? ¿Qué dijo? –inquirió él.
-Que vayamos a Reprise cuanto antes, dah… Francamente, Mike, para ser la razón del grupo…
Me reí, y Mike (levemente sonrosado) igual.
-Ok, vamos entonces –murmuró el bajista.







